La luz es el elemento principal que utilizo para crear y dar vida a mis obras por tanto os explicare la teoría artística que he ido acumulando a lo largo de las clases y sobre todo de mi experiencia.

La luz es emitida por un objeto luminoso el cual expande esta energía en formas de ondas que se propagan en línea recta y a mucha velocidad. Este flujo de luz es percibido por nuestra vista y canalizado hasta el cerebro dándonos información sobre el material donde impacta ya sea opaco, translucido o transparente. Esta información consistirá en su textura, volumen, distancia , dirección y posición en el espacio.
Basándonos en la forma simple más completa, la esfera, podemos clasificar varios patrones que encontraremos en los demás objetos y formas.

En primer lugar, el objeto es dividido en dos partes que hay que separar siempre, la zona iluminada y la sombra.

En la sombra encontramos el reflejo de la luz al rebotar contra el suelo o un objeto cercano y en la luz tenemos el punto más alto del origen luminoso. La línea que divide ambas partes es la terminadora y suele ser más oscura porque es justo donde la luz pasa de largo y la luz que rebota no llega.

Los mayores contrastes los vamos a encontrar en el punto de luz donde impacta recta 100% la cual nos da la dirección de origen y la oclusión que es donde hay oscuridad total ya que nada llega a esa zona.
La sobra que forma el objeto se denomina sombra proyectada y también nos ayuda a encontrar el origen de luz, además suele tener una línea en el borde aparte debido a otros puntos de luz.

Esto es lo más básico del efecto de la luz en un objeto después iremos adentrándonos en cosas más complicadas pero esenciales a la hora de interpretar la luz en nuestros cuadros.